Ortodoncia con  brackets

Los brackets son el tratamiento más común y con mayor evidencia científica a lo largo de la historia. Cuando pensamos en brackets, pensamos en niños y adolescentes, aunque los puedes llevar a cualquier edad.

Los brackets pueden ser metálicos o cerámicos, con los dos tipos de brackets se consiguen resultados óptimos. Son resistentes, aunque requieren mucho más esfuerzo en la higiene que cualquier otro tipo de ortodoncia.

¿Cómo lo hacemos?

Si el tratamiento es para tus hijos, la edad ideal para esa primera visita es aproximadamente a los 6 años.

La doctora quiere saber qué es lo que te preocupa o lo que quieres mejorar en tú boca o en la de tus hijos, ella te dará su opinión si necesitas o no Ortodoncia y si es el momento ideal para hacerlo o si es mejor esperar.

Y sin importar la técnica o tipo de ortodoncia que vayamos a utilizar, siempre hacemos una revisión general de tu boca. No solo nos importa la posición de tus dientes, sino tu salud y la de tu boca. Hacemos unas radiografías de toda la boca y unas específicas para ver si hay caries.

De este modo, podemos valorar la salud de los dientes y de los tejidos que los soportan como el hueso y las encías.

Te hacemos unas fotos y modelos de estudio y con toda esta información dedicamos tiempo a hacer un diagnóstico, una planificación de principio a fin, una hoja de ruta que seguiremos durante todo el tratamiento.

También realizamos una higiene dental y te enseñaremos cómo debes cepillar y cuidar tus dientes durante el tratamiento de ortodoncia, imprescindible para el éxito del tratamiento. Incidiremos mucho en la higiene dental.

En esta visita la doctora cementa tus brackets. Es la visita más larga, dura unos 60 minutos. La correcta cementación de los brackets determinará el acabado del tratamiento.

Estas visitas sirven para ajustar los aparatos. Se realizan cada cuatro o seis semanas y duran entre 15 y 20 minutos.

Es una visita larga. Evaluamos los resultados alcanzados y te los mostraremos para que puedas valorar y apreciar los cambios obtenidos.

Finalmente, haremos la retención, un sencillo y cómodo retenedor fijo que mantiene los dientes en la posición ideal alcanzada. Y unos aparatos de uso nocturno. Las visitas se realizan cada seis o doce meses y duran 10 minutos.

Si no llevaras los aparatos de retención los dientes podrían moverse. Es imprescindible utilizarlos.

Ya que te has decidido, ven a conocernos. Tu mejor sonrisa está por venir, empieza a disfrutarla cuanto antes. Buscaremos la mejor manera para facilitar el coste del tratamiento. ¡Que no sea un impedimento para sonreír como tú quieres!

Contáctame